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El espacio es visto como un posible campo de batalla (horizontal-x3)
Más allá de la amenaza de guerra, el espacio también es un depósito de chatarra de unos 23,000 objetos.

El espacio, visto en su momento como la benigna frontera final, se ha convertido en un concurrido posible campo de batalla, que Estados Unidos debe defender a medida que los conflictos se extienden más allá de la Tierra, según la máxima autoridad espacial de la Fuerza Aérea.

Si bien las autoridades aspiraban en su momento a tratar el espacio como un refugio pacífico de la lucha en la Tierra, ahora "está congestionado, es disputado y competitivo" y "esas tres tendencias van en aumento", dijo el general John W. "Jay" Raymond, jefe del Comando Espacial de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, en una entrevista realizada el lunes en la oficina central de Bloomberg en Nueva York.

Desde las interferencias electrónicas y los ataques cibernéticos hasta la "destrucción cinética", hay una "gama completa de amenazas" para los satélites de alerta temprana, sistema de posicionamiento global y comunicaciones de EE.UU., dijo Raymond. Esas amenazas provienen de rivales económicos y militares como China y Rusia, e incluyen la creciente acumulación de escombros que orbitan alrededor del planeta.

"Nuestro objetivo es no tener conflictos en el espacio", dijo Raymond. "Queremos desalentar que se produzca ese conflicto", pero "el espacio no es un territorio benigno. Es un territorio de guerra y tenemos que tratarlo como tal".

Raymond mencionó como punto de inflexión que China derribara en enero de 2007 uno de sus propios satélites meteorológicos obsoletos en la órbita terrestre baja, al tiempo que declinó revelar los movimientos más recientes de Rusia y China, los principales adversarios de Estados Unidos en el espacio. Ambas naciones desarrollan doctrinas y tecnologías "contraespaciales", según documentos del Pentágono.

El general, condecorado con cuatro estrellas, dijo que la Fuerza Aérea examina métodos y tecnologías para mejorar la protección de los satélites estadounidenses que ya están en órbita y de aquellos que están en construcción.

Rusia y China

El viceprimer ministro de Rusia, Dmitry Rogozin, comparó los esfuerzos de defensa de misiles balísticos de EE.UU. en Europa Oriental con la Iniciativa de Defensa Estratégica del presidente Ronald Reagan en 1983. Rogozin dijo que ese esfuerzo justifica el desarrollo de programas contraespaciales de Rusia, según un informe de este año de la Agencia de Inteligencia de la Defensa estadounidense.

"Rusia cree que tener las capacidades militares para contrarrestar operaciones espaciales disuadirá la agresión por parte de adversarios con tecnología espacial, y permitirá a Rusia controlar la intensificación del conflicto si falla la disuasión", dijo la agencia de inteligencia.

Del mismo modo, "en paralelo con su programa espacial, China continúa desarrollando una variedad de capacidades contraespaciales diseñadas para limitar o evitar el uso de activos basados en el espacio" por parte de sus adversarios, dijo el Pentágono este año en su informe anual sobre las capacidades militares chinas.

Basura espacial

Más allá de la amenaza de guerra, el espacio también es un depósito de chatarra de unos 23,000 objetos, incluidos 1,400 satélites internacionales, que flotan u orbitan en el espacio desde que la Unión Soviética lanzó el Sputnik en 1957.

La amenaza más inmediata para los 1,400 satélites comerciales y militares del mundo son las más de 20,000 piezas de escombros rastreadas y catalogadas por el personal del Comando Espacial, dijo Raymond. "Vemos que la congestión no hace más que aumentar", dijo. "Hacemos alrededor de 400,000 observaciones al día con nuestra red de sensores".

De los 1,400 satélites, aproximadamente el 75 por ciento son maniobrables y, en promedio, una vez cada tres días se mueve un satélite "para evitar una posible colisión" basándose en una advertencia de EE.UU., dijo Raymond. El general dijo que EE.UU. opera como el "control del tráfico espacial del mundo".

Para empeorar aún más la congestión, los lanzamientos espaciales son cada vez más fáciles y más baratos, dijo.

"Al día de hoy, se han realizado 86 lanzamientos en el mundo este año. En 2001, esa cifra estaba en poco más de 50", dijo Raymond.

El general dijo que el nuevo "Cerco Espacial" ("Space Fence") de Lockheed Martin Corp., destinado a mejorar el seguimiento de los residuos espaciales y que debería estar operativo el próximo año, "está avanzando bastante bien".

El Cerco Espacial, un sistema de radares que se ubicará en el atolón Kwajalein, en las Islas Marshall, puede detectar "microsatélites y escombros más pequeños que los sistemas actuales", según Lockheed.


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