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Merari Peña y Pedro Rivera, propietarios de la cadena de tiendas puertorriqueña Forever Crystals. Al centro, los nuevos empaques que muestran el nuevo estilo y logo de la empresa. ([email protected])

La empresa puertorriqueña de joyería fina Forever Crystals es hoy una multinacional que supo maximizar sus oportunidades y crecer en medio de la crisis económica. A través de su empuje empresarial logró romper con todos los pronósticos negativos que suelen acompañar el desarrollo de un negocio que comienza en tiempos de tempestad.

La gesta empresarial comenzó en el 2007 con dos carretas y hoy Forever Crystals ya cuenta con nueve puntos de ventas, dos de ellos en República Dominicana, así como, con una red de distribución de sus productos confeccionados con cristal Swarosky, que abarca Estados Unidos, Caribe y América Latina.

Para su copropietaria, Merari Peña, quien se dice ser una enamorada del resplandor de los cristales, “la vida es muy corta para no brillar”. Un lema que le ha acompañado desde los inicios de Forever Crystals, cuando asumió las riendas del negocio a petición de su padre, quien fundó la compañía. En ese momento, Peña cuenta que tenía apenas 23 años, y estaba recién graduada de la universidad con un bachillerato en Administración de Empresas con concentración en Mercadeo. Explicó que la decisión de su padre respondió a que él decidió irse a Cuba a trabajar como misionero, y parte de la iniciativa era crear el negocio para ayudar en la obra misionera que comenzaría en ese país, por lo que un por ciento de las ventas estaba destinado a esa causa.

“En ese momento el negocio era bien pequeño y tenía solo dos carretas. Una en Ponce y otra en Bayamón. Recuerdo todavía cuando mi papá me ensañó por primera vez las bandejas de cristal. Ahí me enamoré del cristal. Para mí es realmente hermoso. Brilla mucho y a qué mujer no le gusta el brillo”, relató Peña, quien hoy corre el negocio junto a su esposo Pedro Rivera, presidente de la empresa sombrilla de Forever Crystal, FC Manufacturing.

La empresaria recordó que ese comienzo fue uno difícil por lo que estaba ocurriendo en el País ante la crisis económica y la aplicación de la Ley 7 en el Gobierno, que provocó que mucha gente perdiera sus empleos. “Cuando vimos la oportunidad que teníamos de crear empleos, entre cinco a seis por punto de venta, eso nos motivó a seguir creciendo”, relató.

Desde ese momento a la fecha, el negocio de Forever Crystals ha evolucionado exponencialmente. De ser una revendedora de piezas de joyería de cristal Swarovsky, la empresa se ha convertido en una compañía que diseña sus propias piezas de bisutería fina, las manufactura, distribuye y las vende en todo el mundo, y que además, emplea a 70 personas.

La cadena cuenta con siete puntos de venta en la Isla, entre los que están las tiendas de Plaza Carolina con 1,800 pies cuadrados y la de los Premium Outlets, en Barceloneta, con 2,500 pies cuadrados. Los demás establecimientos son carretas que ubican en Plaza del Sol en Bayamón, en Plaza del Caribe en Ponce, Las Catalinas Mall en Caguas, Plaza Las Américas en San Juan, y San Patricio Plaza en Guaynabo. También, tienen otras dos tiendas en República Dominicana, con 10 empleados, así como, concesionarios autorizados que venden sus productos en México, Panamá, Costa Rica, Chile, Jamaica, Barbados, St. Thomas y en Estados Unidos.

Rivera adelantó en entrevista con El Nuevo Día que este año se preparan para abrir su primera tienda en Plaza Las Américas, muy cerca de donde actualmente mantienen su carreta. “La nueva tienda estará ubicada en el primer piso del centro comercial, en el establecimiento donde antes estaba la tienda Game Stop. Esperamos abrir antes del Día de las Madres”, reveló el presidente de FC Manufacturing.

Además, dijo que se encuentran en conversaciones con las Empresas Fonalledas para abrir otra tienda en Plaza del Caribe, en Ponce.

Solo con la nueva tienda en Plaza Las Américas esperan crear entre 12 a 15 empleos adicionales a los que ya tienen.

Expresó que el negocio comenzó vendiendo solo corazones de cristal Swarosvky. “Hemos evolucionado con esos corazones. Le dimos un significado y valor a cada uno de ellos. Ahora cada mes tiene su corazón con un color específico y su propio significado. Nos identifican porque cada una de nuestras tiendas tiene un árbol de la vida, que está decorado con estos corazones. Una idea que la comenzó mi papá”, destacó al mencionar uno de los legados de su padre, quien ya falleció.

Además de los corazones, la marca cuenta con otro producto insignia: las libélulas. Éstas forman parte del logo de la empresa y se venden en diferentes tamaños y colores.

Adicional a estos dos productos, cuentan con todo tipo de joyería como pantallas, collares, sortijas y pendientes, todos diseñados por ellos y confeccionados en un 65% por el equipo local de Ensamblaje y Manufactura. La oferta de productos, además, incluye carteras y otros accesorios.

Rivera afirmó que la meta este año es poder llegar a confeccionar localmente el 75% de la producción. Actualmente, ellos reciben las piedras directo de la fábrica Swarosvky en Austria, mientas que los metales que utilizan para montar las piezas se importan de diferentes lugares. Todas las joyas tienen garantía de un año.

El presidente explicó que por los pasados 10 años, el negocio se ha mantenido con un crecimiento constante y sostenido que fluctúa entre un 10% a un 15% en ventas cada año. Sin embargo, dijo que el 2016 fue uno “excepcional”. La empresa cerró el año con un 20% de aumento y $2.6 millones en ingresos.

Las expectativas para el 2017 son muy altas ya que además de las nuevas aperturas que tienen en agenda en la Isla, trabajan arduamente en la expansión de su distribución, así como, en la apertura de una tercera tienda en el extranjero, en Miami.

En preparación a esa expansión, recientemente lanzaron su nueva imagen, una más elegante y sobria. Cambiaron los colores originales con los que lanzaron la empresa, negro y verde subido, para utilizar una paleta de colores entre los grises y crema. Mientras, las alas de la libélula, que aparece en el logo, ahora se representan con el símbolo del infinito.

Como parte de la nueva propuesta también, lanzaron su website a través del cual su clientela puede ver y adquirir sus diseños. La página está online hace un mes y ya han recibido órdenes de muchas partes del mundo, según dijeron.

Peña indicó que una de las claves del éxito que han tenido se debe a que sus precios no son excesivos. Detalló que comienzan desde $24, en el caso de los pendientes. El producto más caro cuesta $228, y es un collar estilo tennis bracelet que se puede utilizar de varias formas.

“A veces cuando me preguntan cómo hemos hecho para sobrevivir y crecer en medio de la crisis yo lo que les digo es que nosotros nacimos precisamente de la crisis”, advirtió.

Su esposo señaló que también para este año se proponen dar a conocer sus servicios de asesoría en mercadeo para la venta de productos. “Al ser que nosotros diseñamos nuestros propios empaques y preparamos el arte de nuestros anuncios, tenemos gente que nos ha preguntado por esos servicios. Ahora vamos a estar ofreciéndolos para que otros pequeños y medianos comerciantes que necesiten de esos servicios puedan contar con nosotros”, explicó.

De igual forma mencionó que ellos también están abiertos a colaborar con diseñadores de joyas que necesiten de su experiencia para el desarrollo de sus productos.


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