Empleados de la AEE remueven un poste que cayó con los vientos del huracán María en una carretera en Río Grande. (horizontal-x3)
Empleados de la AEE remueven un poste que cayó con los vientos del huracán María en una carretera en Río Grande. (Gerald López Cepero)

Para levantar la red eléctrica de Puerto Rico, la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) necesitará sumar el equivalente a una tercera parte de su fuerza trabajadora actual, lo que implicará la contratación de múltiples recursos externos, indicó el gerente de proyectos (PMO, en inglés) de esa corporación pública, Fernando Padilla.

Según Padilla, aunque el análisis de daños todavía no ha concluido, el diagnóstico que efectúan la AEE, el Cuerpo de Ingenieros del Ejército de los Estados Unidos (USACE) y personal de la Autoridad de Energía de Nueva York (NYPA) apunta a que para levantar la red eléctrica de Puerto Rico se necesitarán  1,887 trabajadores. Según el presupuesto vigente, incluyendo personal administrativo y no vinculado con las tareas de operación, la AEE emplea unas 6,434 personas.

Parte del capital humano para la reconstrucción lo aportará la AEE, pero la mayoría del talento que se necesita para levantar un sistema casi cuatro veces más extenso que la red de carreteras de Puerto Rico vendrá  de las contrataciones que realiza el Cuerpo de Ingenieros, dijo Padilla a El Nuevo Día.

“Para poder energizar el sistema, necesitamos delinear un plan de recuperación que contemple todos los componentes”, dijo Padilla.

La estrategia que comienza a implementarse bajo la dirección del Cuerpo de Ingenieros tendrá acciones paralelas.

Según Padilla, mientras el USACE prestará atención particular a la generación, los recursos externos y los que provea la AEE trabajarán con la red de transmisión y distribución.

Esta semana, el Cuerpo de Ingenieros anunció la compra de suministros para la AEE por unos $115 millones y la contratación de Weston Solutions por otros $34 millones. La empresa tendrá a su cargo la reparación de la unidad de Palo Seco, clausurada por la AEE a mediados de este año, por motivos de seguridad.

El Nuevo Día supo que, además de la NYPA, entre las empresas que trabajarán en la red eléctrica figuran Secure Power y State Electric Corp.

Asimismo, la AEE había contratado a una firma de poca trayectoria y con sede en Montana, de nombre Whitefish, para las tareas que se realizan en la isla mientras recibe apoyo de la Autoridad Eléctrica de Jacksonville, la octava utilidad pública más grande de Estados Unidos.

En la Florida, donde la mitad del estado quedó sin electricidad tras el huracán Irma, los trabajos realizados por el Cuerpo de Ingenieros contribuyeron a restaurar el servicio en 11 días.

Ayer, este diario reveló que las labores de restauración del sistema eléctrico no habían arrancado a plenitud, porque la AEE apenas tiene en caja unos $500 millones.

La cifra supone que la AEE quedará sin efectivo para operar en un plazo de dos a tres semanas, mientras las pérdidas que encara la utilidad pública como secuela de los daños a su infraestructura podrían superar los $3,000 millones, según fuentes de este diario.

A lafecha, el plan de trabajo de la AEE apunta a que se necesitarán unos 388 trabajadores para remover la vegetación que obstruye la infraestructura de esa corporación pública. Otros 274 trabajadores tendrían a su cargo la remoción de escombros u otro tipo de obstáculos para llegar a las instalaciones que necesitan reparaciones. Unas 1,225 personas tendrían a su cargo la reconstrucción de la red eléctrica.

“Estos son los efectos de haber experimentado una devastación total del sistema con daños que nunca antes se habían visto”, aceptó Padilla.

Sistema dividido en dos

Al presente, las zonas energizadas en el área metropolitana de San Juan continuarán inestables hasta que se logre reconectar el sistema de transmisión y distribución que ahora mismo funciona como una isla dividida en dos por los destrozos del huracán María. 

Las áreas que ya tienen servicio eléctrico en las regiones de Ponce, Mayagüez y Arecibo, sin embargo, se espera que continúen estables dado que reciben la generación que se produce en los complejos energéticos más grandes del sistema: Costa Sur en Guayanilla y Aguirre en Salinas.

El aislamiento de la zona metropolitana de San Juan a la electricidad que se produce en las plantas sureñas provocó, precisamente, que la cantidad de abonados con servicio eléctrico cayera de 16% a 10% el martes. La zona metropolitana, que requiere la mayor demanda energética por su alta densidad poblacional, industrial y comercial, está siendo servida por las plantas de Palo Seco y San Juan, dos de las más viejas, ineficientes, inestables y con menor capacidad.

“Si hay una avería y la generación es limitada (como en el área metropolitana de San Juan) pues eso crea problemas en los generadores, que los puedes sacar de servicio para protegerlos. Una avería común y corriente puede sacar las unidades completas del sistema. Normalmente eso no pasa porque la generación está interconectada y lo que se pierde en un lado, el sistema lo compensa”, explicó Edgardo Rivera Alvarado, director de Transmisión y Distribución de la AEE.

Sin estrategia coordinada

Aparte de la demanda en exceso, una fuente de El Nuevo Día en la AEE –que habló bajo condición de anonimato por no estar autorizada– atribuyó la inestabilidad del sistema a la ausencia de una “estrategia coordinada” de recuperación.

De esa aseveración se hizo eco el expresidente de la Unión de Trabajadores de la Industria Eléctrica y Riego (Utier), Ricardo Santos, quien señaló que el director ejecutivo de la AEE, Ricardo Ramos, “no tiene la capacidad ni el liderato” para atender la crisis.

Según la fuente, la falta de coordinación redunda en un “desorden” en la reparación de las líneas de transmisión y distribución con el centro de control de Monacillos y las centrales generatrices. Mencionó, por ejemplo, que se están energizando líneas sin hacer los enlaces entre los despachos de distribución.

“Como hay pocas unidades generatrices en servicio, tumban cuando se energizan esas líneas. Al ser pocas unidades (generadoras), tumban todas. Antes de energizar una línea, hay que asegurar que está completamente reparada. De lo contrario, se crea un problema y la protección de la línea saca a las unidades de servicio”, dijo la fuente, tras indicar que “todo el mundo está dando instrucciones en la AEE”.

Advirtió que “tantas averías pequeñas” tras el paso del huracán pudieran ocasionar una “avería permanente” en las unidades generatrices, creando un problema de proporciones más grandes.

Actualmente, el 89% de los clientes de la AEE no cuenta con servicio eléctrico. Si este porcentaje fuera análogo a la población del país, podría decirse que más de 3 millones de habitantes estarían a oscuras.

El secretario de la Gobernación, William Villafañe, anticipaba que este porcentaje debería regresar ayer al 84% que se registró anteriormente. Se estima que el restablecimiento total del servicio eléctrico podría demorar unos nueve meses.

Santos, instó al gobernador Ricardo Rosselló Nevares a dar instrucciones para poner en servicio la central Palo Seco, entre Cataño y Toa Baja. La central cesó operaciones en agosto pasado, por espacio de seis meses, ante el supuesto riesgo de colapso debido a la corrosión de su estructura.

“Eso es una farsa. Se dijo que la planta no aguantaba vientos de 40 millas por hora y con el huracán recibió vientos de 155 millas por hora. En momentos en que el área metropolitana necesita tan urgentemente que se estabilice el sistema, porque la demanda es mayor que la producción, es necesario prender Palo Seco”, dijo.

Agregó que, además las unidades termoeléctricas de Palo Seco, también se pueden poner a funcionar tres turbinas de gas que hay en la central, algunas de las cuales han entrado y salido de servicio en las últimas semanas.

De acuerdo con Santos, reiniciar operaciones en Palo Seco tomaría menos tiempo que la instalación de una nueva “planta portátil”, a manos de la empresa Weston Solutions. El Cuerpo de Ingenieros del Ejército de Estados Unidos (USACE, en inglés) contrató esta compañía, a un costo de $35.1 millones, para producir 50 megavatios en Palo Seco con un generador.

Este es el primero de varios contratos que otorgará la USACE para la reparación del sistema energético del país. Sánchez dijo que esperan que en siete días todos los contratos hayan sido otorgados. Unos $400 millones serán invertidos en la otorgación de esos contratos, dijo

Transmisión en el piso

Rivera Alvarado indicó que las zonas energizadas en el área metropolitana de San Juan no estarían tan inestables si se hubiesen podido interconectar los sistemas de transmisión. Esto, indicó, no se ha logrado por la gran cantidad de torres de transmisión que terminaron en el suelo tras los vientos huracanados de María.  

En total, unas 605 estructuras asociadas al sistema de transmisión sufrieron serios daños por el huracán. 

Mientras, los daños a la red de distribución –que es la que lleva la electricidad a hogares y comercios– son tantos que, 21 días después del huracán, no se ha completado el análisis.

Arreglar las averías implica una inversión de millones de dólares, que la AEE no tiene con qué pagar.

Según Rivera Alvarado, una sola torre del sistema de transmisión podría costar cientos de miles de dólares. Un solo poste de distribución conlleva una inversión de entre $3,000 y $10,000.

El director de Transmisión y Distribución de la AEE indicó que para interconectar el sistema se intenta levantar al menos 12 de las torres que se cayeron y que van desde Salinas al área metropolitana de San Juan.

Esto, sin embargo, en el más optimista de los escenarios, podría demorar otras tres semanas, dijo el ejecutivo de la AEE.

Denuncia sindical

Santos achacó la escasez de materiales al “trabajo irresponsable” de la exoficial de reestructuración fiscal y operacional de la AEE, Lisa Donahue.

Sobre este asunto, la fuente que habló con este diario añadió que “quedó demostrado” que la gerencia actual de la AEE “mintió” cuando aseguró que en los almacenes había suficientes materiales para cubrir la operación de 40 días.

Tanto Santos como la fuente comentaron, por último, que la AEE está “manipulando” la estadística de cuántos clientes tienen servicio tras el paso del huracán María. La corporación pública no está hablando de cantidad de contadores ni ciudadanos servidos, sino sacando un porcentaje entre los megavatios disponibles y la capacidad del sistema.

Ayer, el director ejecutivo de la AEE, Ricardo Ramos, celebraba la adición de siete camiones y un helicóptero adicional a la flota que se utiliza para las labores de reconstrucción.

“Desde el 4 de octubre la AEE ha movido más de 1 millón de toneladas en equipo y materiales a Puerto Rico”, señaló Ramos. “No solo eso, sino que tenemos 60 contratistas eléctricos y de remoción de escombros. Eso suma sobre 100 brigadas trabajando desde (el huracán) Irma”.

Los reporteros Gerardo E. Alvarado León y Álex Figueroa Cancel colaboraron en esta historia.


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