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Las primeras encomiendas que tendrá Luis Burdiel Agudo en la presidencia de esta entidad pública serán encontrar nuevas avenidas para que los pequeños y medianos comerciantes puedan obtener fuentes de financiamiento y capitalizar nuevamente el BDE. ([email protected])

Es de los peores escenarios a los que se puede enfrentar. El Banco de Desarrollo Económico (BDE) apenas tiene dinero para prestar, las inversiones de capital fueron liquidadas casi en su totalidad y el efectivo que tienen representa apenas el 12% de lo que deben en depósitos.

Por eso las primeras encomiendas que tendrá Luis Burdiel Agudo en la presidencia de esta entidad pública serán encontrar nuevas avenidas para que los pequeños y medianos comerciantes puedan obtener fuentes de financiamiento y capitalizar nuevamente el BDE. Esto último implica allegar dinero que permita reanudar la actividad prestataria del Banco.

Algunas de las propuestas de Burdiel Agudo retoman agendas inconclusas en el BDE. Otras, sin embargo, plantean una nueva dirección a esta institución que en un periodo de cuatro años pasó de ser una de las entidades más solventes a una con un margen de capital muy estrecho.

Por ejemplo, el designado presidente del BDE echa manos a una de las ideas esbozadas en el Proyecto del Senado 1147 que le permitía a la institución recibir depósitos de entes privados y no solo del Gobierno como es en la actualidad. Esta medida, que fue colgada durante este cuatrienio en la Cámara de Representantes, en parte por reclamos de supuesta competencia desigual con la banca privada, permitiría allegar dinero nuevo a la institución que podría ser reinvertido en la economía mediante financiamiento de ampliaciones de negocios existentes o la creación de empresas nuevas.

“Estamos analizando el proyecto de ley que busca que el BDE pueda aceptar depósitos privado. Yo estoy de acuerdo, no como un competidor de los bancos, sino que aquellos que ya tengan relación con el BDE puedan abrir sus cuentas de depósito comerciales allí. Eso traería mucha liquidez al Banco y facilitaría dar servicio a los préstamos”, dijo Burdiel Agudo en una entrevista con El Nuevo Día.

En su explicación recordó que muchas instituciones financieras privadas, al conceder algún tipo de préstamo o línea de crédito, exige que el cliente mantenga al menos algunos de sus depósitos en la institución.

Ante esto anticipó que impulsará una nueva legislación que logre estos propósitos de recapitalizar el BDE con la entrada de dinero de fuentes privadas. Otra alternativa sería una inyección de fondos públicos, asunto que ve muy remoto debido a la crisis fiscal que enfrenta el Gobierno de Puerto Rico y la negativa expresa del Gobierno estadounidense, especialmente en el Congreso, de extender algún tipo de rescate que alivie la situación.

Este tipo de acuerdos, dijo Burdiel Agudo, permitiría un mayor rendimiento de los fondos que el BDE tiene disponible ya que para asegurar un financiamiento se requiere mucho menos dinero que para prestar.

“Tenemos que enfocarnos a ser facilitadores. No se va a cambiar el modelo, sino que se va a diversificar o modificar para ser más facilitadores. Es crear productos con la banca para rendir más el dinero que tenemos. Si el banco pierde tanto que cierra se le hace un desfavor a la sociedad”, dijo Burdiel Agudo.

Burdiel Agudo, sin embargo, manifestó que hasta donde conoce el también llamado risk pricing, no se ha actualizado adecuadamente y que los formatos de precios actuales datan de la década de los años 1990.

Por otro lado, el funcionario designado señaló que dará continuidad a la práctica de invertir, como accionistas y no necesariamente prestamistas, en algunas empresas que necesiten financiamiento. Afirmó que fortalecerá los ingresos que se generan por tarifas de servicios o fees. De este modo, se agregaría nuevos ingresos estables a la corporación pública que está adscrita al Departamento de Desarrollo Económico y Comercio.

También revisará los procesos para mitigar las pérdidas en el BDE, de modo que se pueda controlar la morosidad en el repago de los préstamos, que en la actualidad supera el 20%.

“La cantidad de productos que tiene el Banco es impresionante... Vamos a estar mirando lo que se ha hecho y vamos a continuar lo que ha rendido frutos sin que eso implique que se pierda el enfoque del Banco”, dijo Burdiel Agudo.

La encomienda final, precisó, es fortalecer las organizaciones no gubernamentales, el empresarismo liderado por mujeres, los proyectos de exportaciones, las incubadoras de negocios, las iniciativas de sostenibilidad ambiental y de emprendimiento. Todos estos son sectores prioritarios en el plan de gobierno del gobernador electo Ricardo Rosselló Nevares.

“Esto no es que metamos $2,000 millones a la calle. Es poner la rueda a moverse para que la economía crezca”, expresó.

Burdiel Agudo admitió que todos estos planes dependerán de lo que disponga la Junta de Supervisión Fiscal, que controlalas finanzas de Puerto Rico, sobre el futuro del BDE. Esto porque el Banco fue una de las instituciones que fueron declaradas bajo la intervención de la Junta conforme a lo establecido en la Ley para la Supervisión, Administración y Estabilidad Económica de Puerto Rico (Promesa, por sus siglas en inglés).

“La gran mayoría de las propuestas de los primeros meses son más transacciones de negocios para traer depósitos de diversos entes. Salvo por el Plan que se tiene que hacer, no creo que haya muchos problemas aunque tenemos que ver el marco de acción que podemos tener sin la intervención de la Junta. Ahora, tenemos que mostrarle un plan de negocios conciso, comprensivo, realista y lo que hay que hacer es un presupuesto económico.”, dijo el designado directivo del BDE.

Esta transición, sin embargo, quedó incompleta puesto que muchos de los depósitos que tenía el BDE, que servían para generar nuevos préstamos, fueron relocalizados en el Banco Gubernamental de Fomento (BGF), ente público que de ordinario ofrece financiamiento a las entidades gubernamentales y que entró en una profunda crisis en este cuatrienio.

Burdiel Agudo, estimó, por su parte, que una buena parte de esa cartera de inversiones que tenía el BDE fue vendida y el dinero fue depositado en en el BGF. La probabilidad de recobrar ese dinero es incierta en este momento. Al BGF le quedan $180 millones en activos líquidos y adeuda mucho más de esta suma.

El designado presidente del BDE reconoció, sin embargo, que los gastos operacionales del Banco se han reducido en un 50% en los últimos años. El problema, expresó es que los ingresos han bajado en un 80%, en gran medida por la liquidación de las inversiones de capital, que en el pasado llegaron a generar hasta $52 millones anuales.

“Hay que aumentar los depósitos para obtener liquidez y sobre esos depósitos hay que crear una reserva mayor a la tradicional para que haya una mayor confianza y el resto hay que ponerlo en líneas de negocio que no requieran atar el dinero por muchos años... Lo que se ha visto es un deterioro mayúsculo y paulatino del Banco. El total de activos en el 2013 era de $1,295 millones y hoy es de $327 millones. Tenemos que tomar muchas acciones para poder seguir sirviendo”, finalizó.


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