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Dos titanes del Partido Popular Democrático (PPD) se miden frente a frente mañana domingo buscando un mismo objetivo: timonear la colectividad, aunque bajo visiones distintas.

Para el exrepresentante Héctor Ferrer y el exgobernador Aníbal Acevedo Vilá presidir la la Pava no es un asunto nuevo. Acevedo Vilá dirigió las riendas del PPD de 1997 a 1999 y de 2004 a 2008. Casualmente, el último fin de semana de febrero del 97, Acevedo Vilá asumió el timón del PPD para luego enfrentar un plebiscito (1998) bajo la gobernación de Pedro Rosselló.

Ferrer, entretanto, aceptó la presidencia del PPD, tras la derrota de Acevedo Vilá en las elecciones del 2008, y encaminó la reorganización y las finanzas de la colectividad hasta el 2012.

Más allá de su bagaje, ambos líderes reconocen que son tiempos distintos para el PPD.

“Tenemos que transformar el partido en lo que somos: un partido de acción civil, de acción social, que sus esfuerzos y su política pública vaya dirigida a mejorar la calidad de vida de los puertorriqueños y que pensamos diferentes al Partido Nuevo Progresista (PNP) en asuntos programáticos y de política pública”, dijo Ferrer.

Acevedo Vilá, en cambio, cree que la Pava está al borde de un posible cisma. “Por esta consulta de status (pautada para el 11 de junio) y por todo lo que ha pasado, como por ejemplo la aprobación de PROMESA, mi pensamiento –y lo he dicho públicamente– sobre status no es el mismo de 1997 cuando presidí por primera vez (el PPD). Si no manejamos bien el tema del plebiscito, nos podemos dividir de una forma que sea muy difícil después modificar el partido. Pero aun si manejamos bien el tema del plebiscito, hay que hacer la definición ideológica en el 2017-18”, explicó.

De inmediato, habló de la estrategia de inclusión que ha diseñado con el exgobernador Rafael Hernández Colón, quien avala su aspiración al igual que la expresidenta del PPD Victoria Muñoz Mendoza y legisladores como Manuel Natal, Luis Vega, Aníbal José Torres y Eduardo Bhatia, entre otros. “En la medida que yo sea presidente y trate de acallar el Estado Libre Asociado (ELA) desarrollado o el ELA mejorado, se va a desatar esa lucha (interna)”, advirtió Acevedo Vilá, quien entiende que más allá de ese plebiscito, el PPD “tiene que calendarizarse y crear un mecanismo de diálogo” para atender el status.

Bajo ese marco, unos 571 concejales del PPD tendrán el domingo en sus manos el rumbo de la colectividad fundada en 1938 por Luis Muñoz Marín. La votación es cerrada y comienza a las 9:00 a.m. en el teatro Ernesto Ramos Antonini, en Barceloneta. Los retos de la Pava son grandes, principalmente el que tiene que ver con su definición ideológica.

Un ELA mermado en poder prevalece sobre la Pava que debe también lidiar con la consulta de status y el abanico de posiciones que agrupa en su liderato.

Acevedo Vilá ha cimentado su campaña en ese plebiscito y el tema ideológico. Él avala un ELA soberano. “Lo que yo estoy anticipando es que este debate se tiene que dar en la base del partido. La base del partido tiene que –durante el 2017-18– independientemente de este plebiscito, decirnos al liderato hacia dónde quiere llevar el partido. Lo que vislumbro es que se hagan unos diálogos, allí va el que sea y habla. Habrá que permitirle a esa base que nos diga lo que piensa. Llevamos demasiado tiempo donde el liderato, la Junta de Gobierno, es el que lo está haciendo sin consultar la base. Para mí es vital tomar esa decisión ideológica. Bajo mi presidencia no voy a permitir que aquí a una gente se le diga ‘tú te vas del partido porque eres un independentista escondido ni tampoco que a otros se les diga estadistas light’. Tenemos que ser inclusivos hacia los propios populares”, sostuvo.

Sin embargo, Ferrer ha sido contundente en recalcar que la consulta de status no lo es todo en el PPD. “"Es parte de muchos asuntos que tenemos que atender. El único que ha hablado de un plan complet, he sido yo. He hablado de todo, no solo de status. El PPD no está en la papeleta, así que nuestra contestación a esto (el plebiscito) debe ser qué vamos a hacer”, sostuvo Ferrer, quien es avalado por “más de 30 alcaldes, entre ellos, la alcaldesa de San Juan, Carmen Yulín Cruz; el de Isabela, Carlos Delgado; el de Caguas, William Miranda; el de Carolina, José Carlos Aponte; y el expresidente del PPD Héctor Luis Acevedo.

Ferrer ha dicho que, de ganar la presidencia del PPD, convocará a la asamblea general, el organismo más amplio del partido, para que decida qué hará con la consulta que tiene como opciones estadidad y libre asociación-independencia.

“Eso es una gran diferencia entre Aníbal y yo. Aníbal se ha mantenido hablando del status. Yo tengo un plan completo para el partido y el País. No simplemente me he limitado a asuntos del status. Tenemos que cautivar el electorado, ser la esperanza”, dijo.

Expresó que cree en el desarrollo de un ELA no colonial y no territorial, pero le corresponde a “todo el partido” definirse ideológicamente. “Para eso será la asamblea general. No que lo decidan dos o tres personas”, dijo. “Tenemos que crear esas alianzas dentro de nuestro partido para lograr el fin común que es llevar la relación de Puerto Rico con Estados Unidos a una no colonial y no territorial con la base y el vínculo de la ciudadanía norteamericana”, destacó.

De inmediato, esbozó las prioridades que tiene con el PPD: reorganización, fiscalización, capacitación y desarrollo del liderato nuevo, transformación política en asuntos públicos y aspecto gubernamental, unidad y atraer los votos que se fueron, sobre todo, con los candidatos independientes.

El principal reto del PPD, según Ferrer, es “restablecer la confianza del partido con el electorado y que el País nos vea como un partido de esperanza”.

“El PPD tiene que convertirse en un partido de esperanza para el País. Tenemos que transformar el partido en lo que somos, un partido de acción civil ysocial, que sus esfuerzos y su política pública va a dirigida a mejorar la calidad de vida de los puertorriqueños y que pensamos diferente al PNP en asuntos programáticos y de política pública. Volver a capacitar a nuestro liderato joven. Tenemos que hacer proyectos de educación y de capacitación, ayudar a nuestros legisladores municipales que están en minoría para capacitarlos y desarrollar el futuro liderato de nuestro país. Ayudarlos a que fiscalicen y sean efectivos en sus planteamientos y argumentaciones. Tenemos que establecer la estructura política, electoral y económica del partido”, precisó el exrepresentante.

Reconoció como vital el lograr que la gente vea en el PPD una colectividad sin mácula luego del caso federal que lo sacudió en el cual el recaudador Anaudi Hernández Pérez se declaró culpable por corrupción. “Tenemos que ganarnos la confianza del electorado y que se sienta representado por un partido íntegro, honesto, y eso hay que devolvérselo al Partido Popular, que el País nos vea diferente al PNP y esa es mi propuesta. Hay dos críticas que le hacen al Partido Popular que son las que a mí me preocupan: que digan que nos parecemos al PNP y que no somos un partido de futuro”, dijo Ferrer.

Acevedo Vilá, aunque ve el status como prioridad, comparte algunas de las prioridades de Ferrer como la reorganización y la fiscalización del PPD. Pero las visualiza con otro matiz. “No solamente hay que fiscalizar al gobierno de Ricardo Rosselló –y para mí esto es bien importante–, sino que el Partido Popular tiene que fiscalizar a la Junta de Control Fiscal. Aquí se pueden dar unas confrontaciones entre gobierno y junta, pero habrá que examinar si son de verdad. Eso es un asunto sumamente serio que el partido tiene que asumir su responsabilidad. Hay que hacer una evaluación seria del resultado de la elección de 2016. El fenómeno de los (candidatos) independientes hay que estudiarlo, no rechazarlo. Y, en la medida en que yo no fui candidato a nada en el 2016, pues creo que me permite hacer una evaluación de qué sucedió durante esa campaña con mayor objetividad. El País que vamos a tener dentro de dos años es posiblemente muy diferente al que tenemos hoy, para bien o para mal, y el PPD tiene que estar listo para entender eso. No se trata de hacer una reorganización como la que hicimos en el pasado porque el País que vamos a tener dentro de dos años va a ser muy diferente. Si el PPD no se ajusta a esta nueva realidad, se puede tornar totalmente académico”, aseveró.

Cero candidaturas

Acevedo Vilá puntualizó que quien dirija los destinos del PPD por los próximos dos años no debe tener aspiraciones políticas de cara al 2020. Ferrer ha dicho que no cierra esa posibilidad. En el 2020, la Pava escoge su candidato a gobernador. “Si dejamos esto en manos del que sea candidato a la gobernación, van a entrar las consideraciones –a corto plazo– ideológicas y políticas. No se va a definir nada”, apuntó Acevedo Vilá.

Pero para Ferrer esa exigencia para la presidencia es “llana e injusta”. “A la única persona que le está poniendo una condición para trabajar por el partido es a mí. Además de ser injusta es vaga, sencilla y contradictoria, porque si tengo la capacidad para gobernar el País, cómo no la voy a tener para presidir el partido”.


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